Lo que nadie te dice hasta que se queda sin pilas a las 11 de la noche

Fíjate, hay productos que no generan ninguna emoción y aun así son los que más se echan de menos. Estas pilas entraron en casa porque se acabaron las de marca justo cuando mi sobrino quería estrenar un coche teledirigido. Cogí el pack de 20 sin pensarlo mucho. Y aquí sigo, rellenando el cajón con ellas.

En mandos de televisión duran perfectamente. En el ratón inalámbrico del trabajo, también. Donde noto que no son las mejores del mercado es en dispositivos de alto consumo continuo, como una linterna potente que usas horas seguidas. Ahí las pilas de gama alta aguantan algo más. Eso es lo único que apuntaría como reserva honesta.

Para quién tiene sentido el pack de 20

Para mí, este formato es para casas con niños, mandos, teclados o cualquier aparato que traga pilas sin avisar. Ocho euros por 20 unidades con diez años de vida útil en el cajón es, sinceramente, una de esas compras que luego agradeces haber hecho antes de necesitarlas.

No son pilas de laboratorio ni de equipo médico. Son las pilas que van en el mando de la tele, en el termómetro del pasillo, en el juguete que pide tres AA a las siete de la mañana. Para eso cumplen sin drama y sin que tengas que acordarte de comprarlas cada dos meses.