Lo que me convenció (y lo que no esperaba)
Tengo un mando de aire acondicionado que devora pilas. Antes compraba las alcalinas de toda la vida y las tiraba cada dos meses. Desde que metí estas Amazon Basics en la rotación, ese mando lleva más de un año sin darme guerra. Perfectamente, tampoco es que haya llevado un registro científico, pero el cajón donde guardo las pilas de repuesto ya no se vacía cada temporada.
Son NiMH de 800 mAh a 1,2 V, vienen precargadas y aguantan hasta 1000 ciclos de carga según el fabricante. En la práctica, lo que noto es que tardan un poco más en cargarse que las alcalinas en rendir al principio, ese primer uso nota algo menos de potencia. Con mandos, ratones inalámbricos y ese tipo de aparatos, la diferencia es nula.
A quién le encajan y a quién no
Si tienes muchos aparatos de bajo consumo en casa, estas pilas se amortizan solas en unos meses. Mandos, relojes de pared, teclados inalámbricos: ahí funcionan de maravilla.
Pero si buscas pilas para una cámara de fotos digital antigua o un flash de estudio, necesitas algo con más capacidad, mínimo 2000 mAh. Para eso, estas se quedan cortas y no te voy a engañar.
El precio por unidad sale ridículo. Doce pilas, recargables, sin marca rara de la que no sabes nada. Fíjate que llevan años siendo de los más vendidos en Amazon España, y hay productos que aguantan ahí arriba por algo.