Lo que nadie te cuenta sobre comprar pilas sueltas

Tengo en casa un cajón. Ese cajón. El de los cables raros, los mecheros sin gas y las pilas que no sabes si están cargadas o muertas. Durante años lo alimenté comprando packs de cuatro en el súper, pagando más por unidad sin darme cuenta. Fíjate qué manera de tirar el dinero.

El pack de 20 Duracell Plus AA sale a poco más de once euros. Haciendo la cuenta rápida, te sale bastante mejor que cualquier opción de barrio. Y no hablo de marcas blancas, hablo de Duracell, que en dispositivos de uso diario -mandos, ratones inalámbricos, relojes de pared- rinde de forma consistente. La tecnología POWER BOOST que mencionan no es marketing vacío: en aparatos que consumen de forma continua, la diferencia con una pila genérica se nota.

A quién le conviene y a quién no

Para mí, este pack tiene sentido si tienes niños en casa (juguetes, controles de consola portátil, lo que sea), si usas muchos mandos o si simplemente odias quedarte sin pilas en el peor momento. El envase sin plástico es un detalle que se agradece.

Ahora, la reserva honesta: si vives solo y tus dispositivos se cuentan con los dedos de una mano, veinte pilas pueden quedarse en ese cajón años. Las pilas tienen fecha de caducidad, y aunque Duracell aguanta bien almacenada, no es un argumento para comprar más de lo que vas a usar.

El precio por unidad es bueno. El producto cumple. Pero compra con la cabeza, no por el impulso del chollo.