Lo que me esperaba y lo que encontré

Con la primera parte ya tenía el listón alto, y eso no ayuda. Freida McFade sabe construir tensión doméstica de la buena, esa incomodidad que crece despacio mientras peelas patatas o doblas ropa. El secreto de la asistenta mantiene ese pulso. No arranca tan fuerte, los primeros capítulos van más lentos, pero hacia la mitad algo hace clic y ya no sueltas.

La protagonista sigue siendo Millie, y aquí se le añaden capas. Su pasado pesa más, sus decisiones tienen más matices. Para mí eso es lo mejor del libro: no es la misma mujer del primero, y se nota.

A quién le merece la pena y a quién no

Si leíste la primera parte y te quedaste con ganas, este es tu libro. Si entraste por el hype y te pareció correcta sin más, este no te va a cambiar de opinión.

Mi reserva honesta: hay un giro hacia el final que se ve venir bastante antes de lo que el libro cree. No arruina nada, pero resta un poco de ese golpe final que McFade maneja tan bien cuando está en forma.

Dicho esto, 19 euros por una tarde y media de lectura que no te aburre ni un momento es un trato bastante decente. Está entre los más vendidos de Amazon España por algo, y aquí no es solo inercia del primero.