Lo que nadie te avisa antes de empezarlo
Este libro no se lee cómodo. Y lo digo como elogio. Tatiana Țîbuleac construye una voz narrativa que es la de un adolescente rumano rabioso, sarcástico, lleno de heridas mal cerradas. Aleksy pasa un verano en Francia con una madre a la que casi no conoce, una madre que está enferma y que tiene, fíjate, los ojos verdes. El título suena casi poético. El libro es otra cosa: áspero, incómodo, con momentos de una crueldad muy contenida que duele más que si fuera explícita.
Me acuerdo de leer un párrafo en voz alta para ver si sonaba tan raro como lo estaba sintiendo. Sonaba perfectamente raro. Esa rareza tiene nombre: es la traductora, Marian Ochoa de Eribe, haciendo un trabajo extraordinario con una prosa que en el original rumano dicen que es igual de cortante.
A quién le merece la pena y a quién no
Si buscas una historia de reconciliación madre-hijo con final bonito, este no es tu libro. Para nada. Pero si te gustan las novelas que te dejan pensando en un personaje días después de cerrarlas, aquí tienes una.
La verdad es que a 20 euros sin descuento no es una ganga, pero Impedimenta cuida mucho sus ediciones y este en papel tiene una presencia física agradable. Para mí vale lo que cuesta. Con reservas para quien prefiera lecturas más livianas.