El problema que resuelve de verdad
Todos hemos vivido esa escena: necesitas imprimir algo urgente, el cartucho está vacío, y el recambio cuesta casi lo que la impresora entera. La ET-2870 rompe ese ciclo. Lleva depósito de tinta, no cartuchos, y Epson incluye tinta suficiente para unos tres años de uso doméstico normal. La primera vez que la rellenas, casi te parece magia.
El proceso de instalación es sencillo. La conexión Wi-Fi funciona a la primera si sigues los pasos con calma, y desde el móvil imprime sin drama. Para documentos del día a día, facturas, apuntes, formularios, la calidad es más que suficiente.
Lo que no te va a gustar si no lo sabes antes
La velocidad no es su fuerte. Perfectamente puede desesperarte si tienes prisa. No es una impresora de oficina con ritmo frenético, es una impresora de casa con ritmo de casa. Las fotos salen aceptables, pero si imprimes muchas imágenes con colorines, notarás que no es su especialidad.
Tampoco tiene pantalla táctil ni nada sofisticado. El panel es básico, casi austero. A mí eso me parece bien porque hay menos cosas que romperse, pero si buscas algo con más funciones, aquí te vas a quedar corta.
¿A quién se la recomendaría?
A quien imprime poco pero de forma regular, quiere olvidarse del gasto en cartuchos y no necesita velocidad ni calidad fotográfica premium. Para ese perfil, la ET-2870 es una compra que se amortiza rápido y da pocos disgustos. Para uso intensivo o profesional, yo miraría otras opciones sin pensármelo dos veces.