Lo que te entra por los ojos
Es fino. Más de lo que esperas cuando lo sacas de la caja. Cabe en el bolsillo del pantalón sin que se note demasiado, y eso para un disco de 2TB no es poca cosa. La conexión va por USB, sin alimentación externa, lo enchufas y ya está. Sin instalaciones raras, sin drivers que buscar.
Mi cuñado compró uno parecido de marca desconocida hace dos años para guardar las fotos de las vacaciones. Sigue funcionando. No digo que sea lo mismo, pero la categoría de discos blancos baratos tiene más historial del que parece.
La reserva que no me callo
Gwybkq no es una marca con trayectoria conocida. Eso importa cuando hablamos de almacenamiento, porque los datos que metes ahí confías en que van a seguir ahí dentro de tres años. Para fotos que ya tienes en otro sitio, para series descargadas, para documentos de trabajo con copia de seguridad: perfecto. Para ser tu único disco de respaldo con archivos que no existen en ningún otro lugar, yo no me fiaría tanto. No de este, ni de ningún otro disco de precio similar sin reputación consolidada.
A quién le encaja
Si necesitas espacio extra para un portátil con SSD pequeño, para llevar películas de viaje o para descargar el teléfono de fotos sin pagar nube, 39,99 euros por 2TB es una relación precio-capacidad difícil de rebatir. Compatible con PC y portátil sin complicaciones, delgado, fácil.
Si lo que buscas es fiabilidad a largo plazo para archivos únicos, mira hacia marcas con más recorrido. Seagate, WD. Cuestan algo más, pero el plus merece la pena.