Lo que 5,98 € dan de sí
La primera vez que lo tuve en la mano pensé que parecía más caro de lo que es. El clip metálico y el diseño giratorio le dan un aire serio, nada de ese plástico blando que se dobla solo con mirarlo. Cabe en cualquier llavero sin que moleste.
La realidad de los 15 MB/s de velocidad es esta: copiar una carpeta de fotos de vacaciones, un par de documentos gordos o una copia de seguridad del ordenador va bien. Sin prisas, pero va. Lo que no le pidas es transferir una colección de películas en 4K a contrarreloj, porque ahí sí notarás que el USB 2.0 tiene sus límites.
Para quién tiene sentido comprarlo
Mira, para mí esto es un pendrive de propósito claro. El estudiante que necesita llevar trabajos entre casa y la biblioteca. La persona que quiere tener una copia de seguridad de documentos importantes sin gastarse nada. O simplemente quien necesita un USB de reserva en el cajón por si acaso.
Mi reserva honesta: si ya tienes un USB 3.0 en casa y lo que buscas es velocidad, este no te va a convencer. Pero si lo que necesitas es capacidad a precio mínimo, 128 GB por menos de 6 euros es difícil de rebatir. Perfectamente razonable para lo que promete ser.