Lo que tienes por 120 euros

Ocho terabytes. En un ladrillo negro de 3,5 pulgadas que conectas por USB 3.0 y listo. Sin instalar nada, sin drivers raros. Lo enchufas y el ordenador lo ve al momento. Para mí, eso ya es un punto a favor porque hay discos externos que montan un circo solo para aparecer en el explorador de archivos.

La velocidad de transferencia es la típica de un HDD mecánico, nada del otro mundo. No es un SSD, no lo pretende. Si lo que buscas es velocidad, este no es tu disco. Pero si lo que necesitas es sitio, mucho sitio, a un precio que no duela, la cosa cambia bastante.

Para quién tiene sentido de verdad

Un amigo mío edita vídeo de forma amateur y tenía los proyectos repartidos en cuatro discos distintos. Lo compró hace unos meses y me dijo que fue como hacer limpieza general en casa, todo en un sitio, sin dramas. Eso le entiendo perfectamente.

Lo recomendaría sin dudarlo a quien hace copias de seguridad, guarda colecciones de fotos o series, o simplemente acumula archivos de trabajo que no toca a diario. Para ese perfil, 8TB a este precio es una propuesta bastante seria.

La reserva honesta: es un disco mecánico, así que los golpes son su talón de Aquiles. No lo metas en una mochila sin funda. Y como cualquier HDD, si falla, falla sin avisar mucho. Úsalo como almacenamiento, no como único backup de cosas que te importan.