Lo que me convenció para probarlo
Fíjate, no esperaba gran cosa. Once euros por 64 GB con USB 3.2 Gen 1 suena casi demasiado bien, y los pendrives baratos tienen fama de decepcionarte en el momento menos oportuno. Pero este Kingston lleva meses entre los más vendidos de Amazon España, y eso, aunque no garantiza nada, sí dice algo.
La tapa abatible es el detalle que más me gustó en la práctica. Nada de perder la capucha en el fondo del bolso. Se pliega hacia atrás y el pendrive queda entero. Pequeñez, sí, pero de las que importan cuando llevas prisa.
Rendimiento: ni sorpresa ni decepción
La transferencia va bien para lo que es. Mover un par de presentaciones o una carpeta de fotos no da ningún problema. Si pretendes volcarte aquí copias de seguridad pesadas de forma habitual, probablemente necesitas algo más serio. Para eso no te lo recomiendo.
El diseño negro con azul es discreto. No llama la atención, que a veces es exactamente lo que quieres.
Mi reserva honesta: la carcasa es plástico ligero. No da sensación de que vaya a sobrevivir una lavadora. Ojo con eso.
A quién le viene bien
Para estudiantes, para tener uno de repuesto en el cajón, para llevar documentos de un sitio a otro sin pensarlo demasiado, perfectamente. A once euros, el precio no es una apuesta arriesgada. Si lo que necesitas es velocidad alta o robustez, mira otro lado.