Lo que te entra por los ojos primero

Mira, cuando ves esta librería en foto piensas que es uno de esos muebles bonitos que en casa quedan raros. Pues no del todo. La forma de árbol tiene algo que funciona en un rincón sin personalidad, esa pared que siempre queda muerta entre la ventana y la puerta. Con los libros puestos, cada rama crea una composición diferente. No es perfecta, pero es vistosa.

Los nueve niveles son pequeños, eso hay que tenerlo claro desde ya. Libros de bolsillo, novelas estándar: bien. Tomos grandes de arte o esos manuales universitarios gordos: ya empieza a haber roces. Una amiga mía la tiene en el pasillo con plantas pequeñas y algún libro de cocina, y la verdad es que queda bastante bien para el precio que tiene.

A quién le recomiendo esto

Si tienes un piso pequeño y buscas algo que haga las dos cosas (almacenar y decorar) sin comerte el presupuesto, esta es una opción sensata. Para quien tenga una biblioteca seria, con muchos libros grandes y necesidad de orden estricto, mejor busca algo más convencional.

El montaje no es una pesadilla, aunque tampoco es de diez minutos. Calcula una tarde tranquila.

Reserva honesta: la estabilidad no es la de un mueble macizo. Carga razonable y sin moverla mucho una vez colocada, y no hay problema. Pero si tienes niños pequeños que trepan a todo, no es la pieza para ese salón.