Lo que te engancha desde la primera página

Lo empecé un domingo por la tarde pensando que leería veinte minutos. Cuando me quise dar cuenta eran las once de la noche. Eso ya te dice bastante. Los hijos de Plutón tiene ese ritmo que no te suelta: capítulos cortos, tensión que va creciendo despacio y personajes que no son ni héroes ni villanos del todo. Eso, para mí, es lo más interesante del libro.

La ambientación tira mucho de mitología clásica mezclada con un tono contemporáneo. Funciona mejor de lo que esperaba. No se hace pesado ni pretencioso, que es el riesgo habitual cuando alguien mezcla esas dos cosas.

A quién le merece la pena y a quién no

Si eres lector habitual de fantasía juvenil o ya te gustaron sagas como Percy Jackson, aquí vas a disfrutar. Fíjate que no digo que sea lo mismo, porque no lo es, pero el espíritu aventurero sí se parece.

Ahora bien, si buscas algo más adulto o con mayor profundidad literaria, puede que te quede corto. La prosa es ágil y efectiva, no especialmente brillante. Y algunos giros argumentales se ven venir con bastante antelación.

Mi reserva honesta: el final me pareció algo apresurado. Como si las últimas cincuenta páginas hubieran ido a otra velocidad que el resto. No arruina la experiencia, pero sí se nota.

El precio y la decisión

A 18 euros sin descuento, no es un chollo. Es precio de libro nuevo y punto. La edición de Montena está bien presentada, papel decente, tipografía cómoda. Si ya tenías ganas de leerlo, adelante. Si dudabas, yo te diría que esperes a que baje un poco.