Lo que me encontré al enchufarlo

Mi cuñado tenía una carpeta entera de discos con fotos de boda de 2008. Sin lector. Me prestó el ORIGBELIE una tarde y, mira tú por dónde, enchufas el cable USB-C al portátil y listo: sin drivers, sin asistentes de instalación que tardan veinte minutos. Windows lo detecta solo. El Mac también.

El aparato es ligero, de plástico negro mate sin pretensiones, pero compacto. Cabe en una mochila sin ocupar espacio. El cable doble (USB-A y USB-C) ya va incluido, lo cual se agradece porque no siempre es así en esta gama de precio.

Para quién tiene sentido comprarlo

La verdad es que no es para uso diario intensivo. Si necesitas grabar discos en cantidad o tienes un flujo profesional, necesitas otra cosa. Pero para el uso ocasional, recuperar discos viejos, instalar software que todavía viene en DVD o ver una película de vez en cuando, cumple perfectamente.

Lee y graba CD y DVD en sus distintos formatos. La velocidad de lectura es correcta, no espectacular. El ruido al girar el disco existe, es audible si estás en silencio, aunque tampoco molesta.

A 27,99€ sin descuento puede parecer que no hay oferta que justifique el artículo. Pero siendo uno de los más vendidos de su categoría en Amazon España, algo dice de que la gente lo compra y no lo devuelve. Para recuperar ese disco olvidado en un cajón, la relación precio-utilidad es difícil de rebatir.