El problema que resuelve (y que casi nadie nombra bien)
El mueble está a diez centímetros de la pared. El enchufe queda justo detrás. Y el adaptador normal sobresale tanto que o no entra el mueble o el cable queda doblado en una curva que da miedo. Ese es exactamente el hueco que cubre este ladrón extraplano. Perfil casi plano contra la pared, tres tomas, y gira 180 grados para orientar los enchufes donde necesitas.
Lo probé detrás de la mesita de noche. Antes tenía el cargador del móvil haciendo una curva de noventa grados que ya empezaba a pelar. Con este, la mesita quedó pegada a la pared sin dramas.
Lo que me gusta y lo que me reservo
Por menos de nueve euros te llevas cuatro unidades, lo cual tiene mucho sentido porque estos problemas siempre aparecen en más de un sitio a la vez: detrás del televisor, la mesita, el escritorio, la cocina.
La construcción es correcta para el uso que tiene. No es para conectar una lavadora, claro. Pero para cargadores, lámparas, pequeños electrodomésticos de bajo consumo, funciona sin calentarse ni dar sustos.
Mi reserva honesta: tres tomas se quedan cortas si tienes muchos aparatos. Y el plástico es el que es a este precio, no esperes textura premium. Pero para lo que promete, que es resolver ese espacio imposible entre mueble y pared, lo hace bien.
Si tu casa tiene muebles pegados a la pared y cables sufriendo, este pack tiene bastante sentido. Si enchufas cosas en sitios con espacio de sobra, te sobra también.