Lo que me convenció a primera vista
Tenía el típico ladrón plano debajo del escritorio, siempre lleno, siempre con algún transformador gordo bloqueando dos tomas a la vez. Esta regleta vertical soluciona justo eso: las ocho tomas van distribuidas alrededor de la torre, así que los cargadores con bloque voluminoso no se pisotean entre sí. Detalle pequeño, diferencia grande.
El cable de dos metros es suficiente para llegar al suelo sin tensiones, y el interruptor con piloto luminoso se agradece más de lo que parece, sobre todo de noche cuando quieres cortar el consumo de todo de un golpe.
Los USB, que es donde está la gracia
Tres puertos USB-A y un USB-C integrados. Para mí esto es lo que justifica el precio frente a una regleta básica. Ya no necesito el cubo cargador ocupando una toma. El USB-C carga a buena velocidad dispositivos modernos, y los tres USB-A cubren perfectamente lo cotidiano: ratón inalámbrico, auriculares, lo que toque.
Reserva honesta: no encontrarás aquí carga rápida tipo PD 65 W ni protección contra sobretensiones certificada al detalle. Si tienes equipos delicados o necesitas cargar un portátil pesado por USB-C, mira otras opciones.
¿A quién le va bien esto?
Perfectamente válida para mesa de oficina, mesita de noche cargada de gadgets o zona de trabajo con varios periféricos. Si buscas orden, precio contenido y no dependes de certificaciones industriales, esta torre cumple sin dramas. Para un servidor de datos o equipo profesional sensible, no es su sitio.