Qué reemplaza este SSD y qué no

El 990 Pro no es un SSD de entrada. Es la respuesta de Samsung para quien ya tiene un NVMe PCIe 3.0 decente y quiere dar un salto real, o para quien monta un equipo desde cero y no quiere techo a corto plazo. Velocidades secuenciales de hasta 7.450 MB/s en lectura lo ponen en la gama alta del estándar PCIe 4.0. Eso se nota en transferencias masivas, compilaciones largas, edición de vídeo en 4K sin proxies.

Para navegar, trabajar con documentos o jugar a la mayoría de títulos actuales, un SSD de 100-150 euros hace exactamente lo mismo. Esa es la verdad incómoda del segmento: por encima de cierta velocidad, el uso cotidiano no percibe la diferencia.

Cuándo se amortiza de verdad

Si editas vídeo o fotografía en RAW de forma habitual, los 2 TB de capacidad combinados con esa velocidad sostenida son un argumento sólido. También si usas una PS5 y quieres expansión sin compromisos. En esos casos, 364 euros frente a un SSD de gama media más lento tiene una justificación concreta.

Otra variable es la durabilidad: el 990 Pro tiene una resistencia de escritura de 1.200 TBW en esta versión de 2 TB, con garantía de cinco años. Para almacenamiento de trabajo intensivo, eso pesa.

La debilidad del segmento que nadie menciona

Los SSD NVMe de alta gama generan calor. Sin disipador, en sesiones largas de transferencia, el throttling térmico puede recortar el rendimiento pico. El 990 Pro no es una excepción. Si tu caja tiene poca ventilación o tu placa no incluye disipador en el slot M.2, conviene contemplar ese gasto adicional.

A 364 euros sin descuento en este momento, no es una ganga. Es un precio de referencia para un producto de referencia. Si lo necesitas, lo necesitas. Si no estás seguro, probablemente no lo necesitas.