Lo que notas nada más usarlo
La primera vez que enchufas este SanDisk y ves cómo una carpeta de 20 GB vuela en cuestión de segundos, entiendes por qué la gente deja de comprar discos duros externos. Hasta 800 MB/s de lectura con USB 3.2 Gen 2. No es un número de catálogo: se nota. Yo lo uso para mover proyectos de vídeo entre el portátil y el sobremesa y perfectamente, sin ese momento de ansiedad mirando la barra de progreso.
El tamaño también importa. Cabe literalmente en el bolsillo de un vaquero. Sin cable de alimentación, sin ladrillo. Solo el cable USB-C que ya viene incluido.
A quién le merece la pena (y a quién no)
Si trabajas con archivos grandes, haces copias de seguridad frecuentes o simplemente quieres un almacenamiento externo que no te haga perder el tiempo, este disco tiene mucho sentido a 122 euros por 1 TB.
Ahora, la reserva honesta: si lo vas a usar para guardar fotos del móvil una vez al mes y ya, la velocidad te va a dar igual. Para eso, un disco duro de 2 TB por la mitad de precio cumple igual de bien.
También depende de que tu ordenador tenga puerto USB 3.2 Gen 2. Si no lo tiene, la velocidad cae. Compruébalo antes de comprar, que luego viene el disgusto.
Lo que me parece bien pensado
El acabado es sólido, no parece que se vaya a romper al primer golpe. Y SanDisk tiene un historial de fiabilidad que pocas marcas pueden igualar en almacenamiento. Para mí, eso pesa más que cualquier especificación técnica.