Lo que lo hace distinto de un pendrive normal
Tiene dos conectores: USB-C por un lado, USB-A por el otro. Los dos reversibles, así que no hay que andar dando vueltas buscando la orientación correcta. Suena pequeño pero cuando lo usas a las once de la noche con mala luz, lo agradeces bastante.
Yo lo compré pensando en pasar vídeos del móvil al Mac sin cables raros ni apps intermedias. Enchufas el USB-C al teléfono, arrastras los archivos, listo. Luego lo pasas al ordenador con el otro extremo. Sin nube, sin cuenta, sin cuota mensual.
La velocidad importa si mueves archivos grandes
Hasta 400 MB/s de lectura es un número que se nota cuando copias una carpeta entera de fotos de viaje. No tienes que quedarte mirando la barra de progreso con cara de paciencia. Para escritura los datos oficiales son más modestos, y ahí sí se percibe algo más lento si mandas archivos muy pesados de golpe.
El tamaño físico es pequeño de verdad, casi desaparece en el llavero.
A quién se lo recomendaría
Perfectamente para alguien con Android o Mac que quiera un sistema de backup físico sin complicaciones. También para quien trabaje entre varios dispositivos con puertos distintos.
Mi reserva honesta: si tu móvil es iPhone, olvídalo. Y si solo tienes un ordenador con USB-A de toda la vida, el conector USB-C te sobra. Pero si tienes mezcla de dispositivos, este pendrive hace exactamente lo que promete, sin más historia.