Lo que me sorprendió al sacarla de la caja

La puse en el salón un martes por la tarde pensando que tardaría media hora en configurarla. Diez minutos después ya la tenía funcionando. La app Tapo es de las pocas que no te hace sentir torpe. El giro motorizado cubre prácticamente toda la habitación y la imagen a 1080p es nítida de verdad, no ese 1080p con asterisco que a veces te cuelan.

La visión nocturna me convenció más de lo esperado. No es perfecta, tiene ese tono grisáceo habitual, pero se distingue bien una persona cruzando el pasillo a oscuras. Para el precio, no me puedo quejar.

A quién le viene bien y a quién no

Si tienes un bebé, la función de detección de llanto es un detalle que agradeces más de lo que imaginas. También sirve para vigilar mascotas o tener un ojo puesto en la entrada cuando estás en otra habitación.

Ahora, la reserva honesta: el almacenamiento local requiere tarjeta microSD que no viene incluida. La nube tiene coste después del periodo de prueba. Para mí eso es el único pero real de un producto que, a este precio, no tiene rival directo.

Para quien busca su primera cámara interior sin gastarse mucho, la C200 es la respuesta obvia. Si ya tienes un sistema más serio en casa o necesitas exterior, pasa de largo.