Lo que nadie te dice de los switches baratos
La mayoría de los switches de este precio zumban. Un ruido de fondo constante, ese pitidito fino que al principio ignoras y luego te saca de quicio. El TL-SG105 no tiene ventilador. Nada. Lo enchufas, enciende sus cinco LEDs verdes y desaparece del mundo. Para mí eso ya vale la mitad del precio.
Fíjate, lo compré para el salón cuando el router solo llegaba con dos puertos libres y el televisor, la consola y el ordenador del escritorio peleaban por ellos. Llegó, lo conecté, y en dos minutos todo funcionaba a gigabit completo. Sin instalar nada, sin entrar a ningún panel de administración.
A quién le encaja y a quién no
Si buscas algo para una oficina pequeña o para ordenar el caos de cables en casa, este switch es perfecto. Carcasa metálica que aguanta golpes, tamaño compacto, consumo ridículo. Lleva el QoS básico para priorizar tráfico, aunque la mayoría de los que lo compran ni lo tocan.
Ahora, la reserva honesta: solo tiene cinco puertos. Si necesitas más, mejor mira el TL-SG108, su hermano de ocho. Y no tiene gestión avanzada, así que si quieres VLANs o monitorización, este no es tu aparato.
Pero para conectar cuatro cosas y que funcionen bien, a 15 euros, no he encontrado nada que le haga sombra. Lleva en el mercado muchos años y sigue siendo de los más vendidos de Amazon España. Eso no pasa por casualidad.