Tres formas de magnesio, un solo bote
El magnesio citrato va bien para la absorción, el bisglicinato es más suave con el estómago y el malato se asocia a energía muscular. Tenerlos juntos no es un capricho de marketing: tiene sentido porque cada forma actúa de manera algo distinta en el cuerpo. Fíjate que aquí meten los tres en un comprimido divisible, lo cual agradeces si empiezas con dosis bajas.
Una amiga mía llevaba meses tomando solo citrato y seguía con los calambres nocturnos. Probó este y en dos semanas notó la diferencia. No te digo que sea magia, pero la combinación parece hacer algo que una sola forma no terminaba de cubrir.
Lo que me convence y lo que no termina de convencerme
El precio por tres meses de suministro es difícil de batir. 180 comprimidos a menos de 17 euros es una proporción decente, sin florituras en el envase ni promesas imposibles.
Mi reserva honesta: el comprimido es grande. No enorme, pero si tienes dificultad para tragar pastillas, el divisor ayuda, aunque parte desigual a veces. Pequeño incordio.
Para mí le merece la pena a quien ya sabe que necesita magnesio y busca una opción seria sin pagar suplementos de marca blanca premium. No es para quien quiere el mínimo indispensable ni para quien espera resultados en tres días. Pero si le das tiempo, este bote tiene todas las papeletas para quedarse fijo en el armario.