La batería es el argumento

Mira, a este precio la pregunta no es si es el mejor móvil del mercado. Es si cumple. Y la respuesta corta es: sí, con matices.

Lo que más me ha sorprendido es la batería. 6000 mAh en un teléfono de menos de 100 euros significa que te olvidas del cargador durante día y medio largo. Recuerdo haberme ido un fin de semana de casa con el POCO C85 casi olvidando el cable, y llegué el domingo con un 30% todavía. Para mucha gente eso ya lo justifica todo.

La pantalla de 6,9 pulgadas es grande, fíjate, quizás demasiado para manos pequeñas. Se ve bien para el precio, aunque en interiores con poca luz se nota que no es AMOLED.

Cámara y rendimiento: sin fuegos artificiales

Los 50 MP suenan bien en papel. La realidad es que de día saca fotos decentes, perfectamente compartibles por WhatsApp o para Instagram sin que nadie proteste. De noche, ya no te cuento maravillas. El procesador Octa-Core va solvente con el día a día: redes sociales, vídeo, música. Si eres de los que abren 40 pestañas a la vez o juegan a títulos exigentes, aquí te quedas corto.

Mi reserva honesta: los 6 GB de RAM se notan justos cuando el móvil lleva semanas de uso y tiene varias apps instaladas. No es un drama, pero está ahí.

¿A quién le encaja?

Perfectamente para quien necesita un móvil de respaldo fiable, un regalo para alguien mayor que no le pide más al teléfono, o simplemente estrenar pantalla grande sin llorar en la cuenta bancaria. Para tu móvil principal si eres exigente con la cámara o el rendimiento, busca otro.