Lo que te entra por los ojos primero

La pantalla. Dos pulgadas en una muñeca es generosa, y se nota. No es AMOLED ni nada parecido, es LCD, y a plena luz del sol pierde algo de contraste. Dicho esto, para leer notificaciones o ver la hora de un vistazo cumple perfectamente. El acabado en plata queda bastante más digno de lo que uno esperaría a este precio.

Lo que me ha sorprendido (para bien)

La batería. Xiaomi promete 18 días y, mira tú por dónde, no miente tanto como suele pasar con estas cosas. Con uso normal, sin GPS continuo ni pantalla siempre encendida, me he plantado en dos semanas sin angustia. Para alguien que odia cargar cacharros cada dos días, eso vale mucho.

Las llamadas Bluetooth funcionan. No con la nitidez de unos auriculares decentes, pero para contestar mientras tienes las manos ocupadas, se defienden.

A quién se lo recomendaría y a quién no

Si buscas un reloj para controlar el sueño, ver notificaciones, algo de deporte casual y no quieres gastar más de 25 euros, este es el chollo. Los 140 modos deportivos son un número de marketing, seamos honestos, pero los básicos (caminar, correr, ciclismo) funcionan bien.

Si ya tienes un smartwatch de gama media o te importa la precisión del GPS o del sensor de oxígeno, pasa de largo. Este no es tu reloj. Pero para un regalo rápido, para un primer smartwatch o para tener algo de repuesto, a 23 euros es difícil ponerle peros.