Lo que te entra por los ojos primero
La pantalla. 1,96 pulgadas AMOLED en la muñeca por este precio es algo que, la verdad, no esperaba que se viera tan bien. Los colores son vivos, se lee sin problema bajo el sol de mediodía, y el acabado dorado tiene más presencia de la que uno imagina mirando la ficha del producto.
Me la puse un lunes pensando quitármela el miércoles para cargarla. Llegué al jueves siguiente con batería. Los 18 días anunciados dependen de cómo la uses, claro, pero la autonomía real es genuinamente buena para el precio.
Lo que funciona y lo que hay que saber
Las llamadas Bluetooth funcionan con decencia en casa o en la calle con poco ruido. En el metro, olvídate. El monitor de frecuencia cardíaca es orientativo, no clínico, así que si necesitas precisión médica no es tu reloj.
Los 150 modos deportivos suenan a marketing, y en parte lo son. Los básicos (caminar, correr, ciclismo) van bien. Los más exóticos los marcarás una vez por curiosidad y no volverás a ellos.
A quién le encaja y a quién no
Si buscas tu primer smartwatch o quieres uno para el día a día sin gastarte más de 40 euros, esto cumple con nota. Si ya tienes un Garmin o un Apple Watch y quieres algo comparable, mira en otro sitio.
Para regalar a alguien que nunca ha llevado reloj inteligente, perfectamente. La curva de aprendizaje es mínima y la pantalla convence desde el primer momento.