La pantalla que no esperaba
Lo primero que noté al sacarlo de la caja fue la pantalla. 2,07 pulgadas suena a número de ficha técnica hasta que lo ves en la muñeca: es generosa, se lee bien a pleno sol sin tener que forzar la vista. Para alguien que consulta notificaciones mientras camina, eso importa más de lo que parece.
La interfaz va fluida. Sin grandes sorpresas, sin saltos raros. Xiaomi lleva años afinando su ecosistema y se nota.
Batería y deporte: donde se gana el precio
24 días de autonomía es el número que vende, y hay que matizarlo: si usas el GPS a diario se queda bastante por debajo. Con uso normal -notificaciones, monitorización cardíaca, algo de sueño- puedes llegar tranquilamente a dos semanas. Para mí, ya es un alivio no tener que cargarlo cada noche.
El GPS funciona, que no es poco a este precio. He salido a correr con él y tarda unos segundos en fijar señal, pero una vez conectado traza bien la ruta. Los 150 modos deportivos son, seamos honestos, inflados: nadie usa 150 deportes. Pero los que sí usas, como running o ciclismo, están bien implementados.
A quién le recomiendo este reloj
Para alguien que quiere salir del paso con un smartwatch decente sin acercarse a los 150 euros, el Redmi Watch 6 tiene mucho sentido. Si eres deportista de nivel medio-alto y necesitas métricas precisas, mira hacia otro lado. Pero si buscas pantalla grande, autonomía razonable y GPS funcional por poco más de 76 euros, aquí tienes tu reloj.