Un juego que no te deja indiferente
La primera vez que encendí Alan Wake 2 a medianoche, con auriculares, me arrepentí a los veinte minutos. No porque fuera malo. Sino porque me asusté de verdad. Remedy ha construido algo raro: mitad thriller psicológico, mitad pesadilla literaria, con una dirección artística que en PS5 se luce de manera casi obscena. Los tiempos de carga son casi inexistentes y el DualSense hace su trabajo bien.
La edición Deluxe añade el pase de expansión con los dos capítulos adicionales, "El lago tiene sueños" y "El retorno del escritor". Para mí, son los que rematan la experiencia. No relleno. Historia real.
A quién le digo que sí y a quién no
Si ya sabes lo que es Remedy, si jugaste al primero o a Control, aquí tienes material para muchas horas y ningún arrepentimiento. El precio ronda los 55 euros, que no es una ganga, pero la edición estándar te deja a medias con la historia. Fíjate en eso antes de decidir.
Si eres de los que prefieren acción directa, disparar y avanzar sin pausas, este juego te va a desesperar. Es lento, denso, exige atención. Hay secuencias musicales en vivo que o las disfrutas o las sufres.
Mi reserva honesta: el inventario y el mapa pueden resultar confusos al principio. No es intuición pura. Hay que darle un poco de margen.
Pero si buscas algo que te quede en la cabeza varios días después de apagarlo, perfectamente, este es el juego.