Lo que me sorprendió desde el primer día

La puse en muñeca un lunes por la mañana y no la cargué hasta el jueves siguiente. Diez días de batería no es un eslogan: es lo que ocurre. Para mí eso ya cambia el trato con el dispositivo. Sin esa ansiedad de cable constante.

Lo otro que me dejó con la boca abierta fue el seguimiento de fuerza. La mayoría de bandas detectan pasos, cardio, sueño... y ya. Esta distingue ejercicios de gimnasio con una precisión que no esperaba a este precio. Si entrenas con pesas o haces Hyrox, eso importa. Muchísimo.

Reservas honestas

No todo es perfecto, que conste. La pantalla es pequeña, sin más. Funciona, se lee en exteriores, pero si vienes de un smartwatch con pantalla grande vas a notar la diferencia. Tampoco tiene GPS propio, así que para rutas largas depende del móvil.

Y el precio ronda los 82 euros sin descuento visible ahora mismo. No es una ganga de las que yo suelo cazar, pero tampoco es caro para lo que ofrece. Cero suscripciones, compatibilidad con Android e iPhone, más de 50 deportes registrados. Para quien busca algo fiable sin pagar cuota mensual ni complicarse la vida, la relación calidad-precio aguanta.

¿A quién se la recomiendo?

A alguien que entrena de forma variada, que no quiere pendiente el cable cada dos días y que prefiere gastar una vez en lugar de pagar mes a mes. Si solo caminas al trabajo y miras el móvil cada diez minutos, con algo más barato te apañas perfectamente.