Lo que te encuentras nada más arrancar
El primer arranque de Shadows en Switch 2 tiene algo que no esperaba: se ve bien. No «bien para ser portátil», sino bien a secas. El Japón feudal tiene esa luz de atardecer entre los bambús que da gusto mirar, y eso en una pantalla de mano es bastante mérito. Ubisoft ha ajustado resolución y distancia de dibujado, pero con criterio, no a lo bestia.
La mecánica doble protagonista, Naoe y Yasuke, sigue siendo el corazón del juego. Naoe para el sigilo fino, Yasuke para entrar a lo bruto. Fíjate que en portátil eso funciona especialmente bien porque las sesiones cortas encajan con el ritmo de misiones. Coges el mando, completas un contrato, guardas. Sin dramas.
Reservas que no me voy a callar
Algunos interiores con mucha geometría sufren bajadas de fluidez puntuales. No arruinan nada, pero están ahí. Y el mapa es enorme, quizá demasiado para quien quiera una experiencia concentrada. Si los mundos abiertos inmensos te agotan, este no va a ser tu juego de cabecera, da igual la plataforma.
Para mí el precio ronda lo razonable para un AAA reciente en hardware nuevo. No hay descuento ahora mismo, así que si tienes paciencia, en unos meses probablemente baje. Pero si ya tienes Switch 2 y te pica el Japón feudal, no vas a sentir que tiraste el dinero.