Lo que tienes entre manos

Dieciocho centímetros de Buzz Lightyear con ocho articulaciones móviles y un diseño que, según Mattel, es fiel a la película. Para los 5-8 años es el tamaño perfecto: no es tan pequeño que se pierda debajo del sofá ni tan grande que ocupe media estantería. El acabado es sólido, sin esa sensación de plástico barato que tienen algunos juguetes de licencia a este precio.

Fíjate en las articulaciones. Hombros, caderas, rodillas... el niño puede ponerlo en posición de vuelo, de aterrizaje, lo que quiera. No es un muñeco de exposición: está pensado para jugar de verdad.

Lo que yo le diría a una amiga

Mira, a 15 euros es una compra bastante tranquila si tienes un peque fan de la saga. No tiene frases ni efectos de sonido, y eso para algunos será un punto en contra. Mi sobrino lo primero que preguntó fue "¿habla?". No habla. Pero tampoco me lo devolvió, que conste.

Para regalo de cumpleaños de último momento o para completar una colección que ya tiene al Woody, cumple perfectamente. Si buscas algo más interactivo, tendrás que subir de gama y de precio.

¿A quién le encaja?

A un niño de 5 a 9 años que ya conoce a Buzz y quiere tenerlo en casa antes del estreno de la película. También a quien quiere un regalo por menos de 20 euros que no parezca de relleno. Lo que no es: el juguete estrella de Navidad. Pero como chollo del día a día, tiene bastante sentido.