Lo que te engancha antes de entender por qué

El primer combate de Clair Obscur: Expedition 33 parece sencillo. Turnos, ataques, ya conoces esto. Pero hay un momento, quizás en la primera hora, en que el juego te pide que esquives en tiempo real dentro del turno del enemigo. Ahí algo hace clic. No es el típico RPG donde puedes mirar el móvil entre acciones.

La ambientación es lo que más me ha sorprendido. Una Francia surrealista, pintada literalmente por una entidad que cada año borra de la existencia a quienes tienen cierta edad. Oscuro, sí. Pero con una elegancia visual que no esperaba de un estudio tan pequeño. Hay pantallas donde simplemente me he parado a mirar.

Reservas honestas

La curva de dificultad tiene sus baches. Hay jefes que pasan de manejables a brutales sin mucha transición, y si no llevas el equipamiento adecuado, te puedes atascar un buen rato. Para mí eso no es un defecto grave, pero si buscas una experiencia más fluida y relajada, te puede frustrar.

También es un juego que pide atención. No es para sesiones de veinte minutos entre reunión y reunión.

A quién se lo recomendaría

A quien le gusten los RPG de turno con peso narrativo y no le importe que el juego le exija algo a cambio. A los que disfrutaron de los últimos Final Fantasy o de Persona sin que les asustara la duración. A 29,99 euros está bien puesto el precio para lo que ofrece. No es un chollo de escándalo, pero tampoco te van a dar más por ese dinero en este género ahora mismo.