Lo que dice el pack y lo que importa de verdad
Ciento ocho rollos. Nueve paquetes de doce. La primera vez que vi esto en el carrito pensé: dónde meto yo esto. Y ahí está la primera pregunta real antes de comprarlo, porque el espacio de almacenaje no es ninguna broma.
Si tienes trastero, despensa generosa o simplemente una familia numerosa que arrasa con todo, perfecto. Si vives en un piso de cuarenta metros, puede ser un problema logístico más que un chollo.
Sobre el papel en sí
Dos capas, sin perfume. Y esto último, para mí, es un punto a favor claro. El papel perfumado tiene algo raro que no termino de entender por qué existe. El Colhogar Ultra Suave cumple: no es el papel más lujoso del mercado, no tiene esa textura acolchada de las marcas premium, pero tampoco es cartón. Es un término medio honesto que hace su trabajo sin pretensiones.
Lo de "ultra suave" hay que cogerlo con cierta perspectiva. Es suave dentro de su rango de precio. No lo compares con el papel de hotel de cinco estrellas y todo irá bien.
A quién le digo que sí y a quién no
Le digo que sí a familias de tres personas o más, a quien odia quedarse sin stock y a quien tiene donde guardarlo. Le digo que no a quienes viven solos o en pareja sin espacio, porque el precio unitario no es tan llamativo como para justificar tener rollos apilados en el baño durante seis meses.