Lo que tienes en las manos

Cuando llega la caja y sacas a Woody, lo primero que notas es el tamaño. 39 cm da más presencia de la que esperas. No es un muñequito de estantería: es el vaquero que ocupa sitio en la cama, en el sofá, en todas partes. La tela del traje tiene esa textura ligeramente áspera que recuerda al denim de juguete, y el sombrero se sostiene bien. No se cae al primer trote.

El mecanismo de cuerda funciona exactamente como el de la película, lo cual tiene su encanto. Tiras, escuchas. Más de 15 frases distintas, todas en español, con la voz oficial. La primera vez que suena "¡Hay una serpiente en mi bota!" en el salón, algún adulto en la habitación va a sonreír.

A quién le merece la pena, a quién no

Para un niño de entre 4 y 7 años que ya conoce Toy Story, esto es un regalo seguro. El juego simbólico que genera es real: Woody manda, Woody habla, Woody tiene su propia historia.

Para menores de 3 años, la cuerda puede ser un problema de supervisión. Disney lo indica claramente, y tiene sentido hacerle caso.

Mi reserva honesta: el precio ronda los 37 euros sin descuento. No es una locura para un producto oficial de Disney Store con esta calidad de acabados, pero tampoco es un chollo de los que me ponen nerviosa de emoción. Es un precio justo. Si lo pillas con alguna bajada puntual, mejor que mejor.