Lo que tienes entre manos

Un cartucho físico con los Doom clásicos para la consola Evercade. Nada más, nada menos. No es una edición remasterizada ni viene con extras digitales. Es Doom. El de siempre. En un cartucho que puedes tocar, perder y encontrar meses después entre los cojines del sofá.

La primera vez que lo encendí fue tarde, con los auriculares puestos para no despertar a nadie. Y mira tú por dónde, ese sonido metálico de apertura del primer nivel sigue siendo exactamente igual de efectivo. El tacto del cartucho Evercade es sólido, sin esa sensación barata de plástico hueco.

A quién le merece la pena

Si ya tienes Evercade o EXP, esto es una compra fácil a 29,99 euros. Los Doom de los 90 aguantan perfectamente, y tener la colección en formato físico tiene su gracia coleccionista.

Si no tienes la consola, no te compres esto solo. El cartucho sin hardware no te sirve de nada, y eso es algo que conviene decir claro.

Mi única reserva honesta: el precio no tiene descuento y hay momentos en que Amazon lo sube a lista de más vendidos sin razón aparente. No es una ganga en sentido estricto. Es precio de catálogo normal.

El detalle que importa

Evercade apuesta por lo físico cuando todo lo demás es streaming y licencias que desaparecen. Perfectamente puede que dentro de diez años este cartucho siga funcionando. Tu biblioteca de juegos en la nube, quizás no tanto.