El color es lo de menos, la háptica es lo que engancha

Mira, cuando lo vi por primera vez pensé que era puro marketing de color. Ese rojo oscuro tirando a granate, con los detalles negros... la verdad, en foto impresiona más que en mano. En mano también queda bien, pero es más discreto de lo que parece. Lo que no es discreto para nada es lo que sientes cuando juegas.

La retroalimentación háptica del DualSense sigue siendo, para mí, lo más interesante que ha hecho Sony en años con un mando. Hay juegos donde notas la diferencia entre pisar hierba o gravilla. Suena raro hasta que lo pruebas y entonces ya no puedes ignorarlo.

Los gatillos adaptativos: depende mucho del juego

Aquí viene mi reserva honesta. Los gatillos adaptativos son espectaculares en títulos que los aprovechan, como Returnal o Horizon. En otros juegos ni te enteras de que existen. Así que si tu biblioteca es mayoritariamente multiformato, igual no notas tanta diferencia respecto a un mando más barato.

Otra cosa: la batería. Dura menos de lo que me gustaría. Unas cuatro horas con háptica y gatillos a tope. No es un drama, pero aviso.

¿Para quién tiene sentido comprarlo?

Si ya tienes el blanco de serie y quieres un segundo mando para partidas en compañía, el Cosmic Red es una compra sólida a este precio. Si buscas tu primer mando alternativo y juegas sobre todo juegos de PS5 nativos, perfecto. Si eres más de multiformato y el color no te importa especialmente, igual el blanco de segunda mano te sale mejor.