Lo que notas nada más abrir el tubo

El pop al abrir el bote ya te dice algo. Esa pequeña presión al levantar la tapa, las pelotas firmes al tacto, sin esa sensación blanda que tienen algunas marcas blancas. Head es Head, y en pelotas de padel tienen recorrido suficiente para que no sea marketing vacío.

La primera vez que las usé fue en un partido entre semanas, de esos informales en los que nadie quiere gastar un tubo nuevo. Pues fíjate, aguantaron dos horas largas con un bote aceptable. No son las que usarías en torneo, pero para entrenamiento o partidos de nivel medio van perfectamente.

A quién le merece la pena y a quién no

Si juegas tres veces por semana y buscas pelota de partido serio, probablemente necesitas algo más específico. Pero si eres del grupo que juega los jueves por la tarde o llevas a tus hijos a la pista el fin de semana, a 3,26€ el tubo es difícil discutirlo.

Mi reserva honesta: el stock se agota con cierta frecuencia. No es broma lo de "el stock puede agotarse rápido", así que si las ves disponibles y las consumes regularmente, coger dos o tres tubos de golpe tiene todo el sentido.

El detalle que más me importa

El precio por pelota sale a poco más de un euro. Para tenerlas en el maletero del coche como repuesto, o para el chico que está aprendiendo y va a dar golpes raros durante meses, la relación entre lo que pagas y lo que recibes es muy clara. Sin florituras, pero cumplen.