Lo que notas desde el primer uso
El depósito de 300 ml es más generoso de lo que parece en foto. Me esperaba algo del tamaño de un rotulador gordo y resulta que cabe agua de sobra para hacer una limpieza completa sin recargar a mitad. El chorro tiene pegada real, fíjate, no ese hilillo tibio de los modelos baratos que acabas dejando en el cajón a las dos semanas.
Los 5 modos van de suave a bastante potente. Yo empecé en el primero y tardé tres días en atreverme con el cuarto. El quinto lo uso solo cuando noto que algo se ha quedado entre los molares después de comer. Para el uso diario, el segundo o tercero es más que suficiente.
A quién le merece la pena y a quién no
Si tienes ortodoncia, brackets o puentes, esto te cambia la rutina de forma notable. También si viajas seguido: carga por USB-C, cabe en cualquier neceser y el IPX7 significa que puedes usarlo directamente en la ducha sin el miedo de cargarte el aparato.
Mi reserva honesta es la marca. Vimmk no tiene el recorrido de Waterpik ni de Oral-B, y con la higiene dental prefiero ser precavida. Dicho eso, las 8 boquillas incluidas están bien diferenciadas y a este precio el riesgo es bastante asumible.
Si ya tienes un irrigador decente en casa, no te va a aportar nada nuevo. Pero si llevas tiempo pensando en empezar con uno y no quieres gastarte 60 euros para ver si lo usas, este es un punto de entrada muy razonable.