Lo que notas en cuanto abres el paquete
El bloque es blanco, frío al tacto, y se trabaja con las manos sin esfuerzo desde el primer momento. No huele a nada raro. Para quien ha lidiado con plastilinas que se quedan pegadas en la mesa del comedor o que manchan la ropa para siempre, eso ya es un alivio considerable.
La textura es suave pero tiene consistencia. No se parte sola ni se agrieta mientras la modelas. Lo que hagas con ella tarda unas horas en endurecerse al aire, y el resultado final es bastante sólido si no lo golpeas contra algo duro.
Para quién tiene sentido y para quién no
Para niños de cuatro años en adelante que quieren hacer figuritas, pintar después lo que modelan, o simplemente amasar sin objetivo concreto: perfectamente. Tres bloques de 250 gramos dan para muchas tardes. El precio por lo que incluye es difícil de rebatir.
Para un proyecto de manualidades más serio, con detalles finos o piezas muy delgadas, la historia cambia. Este tipo de arcilla tiende a agrietarse en los bordes cuando el grosor es muy irregular. No es un fallo del producto, es simplemente lo que es.
También me parece honesto decir que una vez abierto el envase hay que guardarlo bien cerrado, con film o en una bolsa hermética. Si no, se seca antes de que puedas usarlo todo. Nada que no pase con cualquier arcilla similar, pero conviene saberlo de antemano.