El momento en que una tarjeta así tiene todo el sentido

Mi sobrina me pidió una por su cumpleaños. Yo, la primera, pensé que era una salida fácil. Pero mira tú por dónde, cuando la vi canjearla en treinta segundos y pillarse un juego indie que llevaba semanas mirando, entendí la lógica. No quería el juego físico. Quería ese, el de la eShop, que no existe en caja.

Ahí está el quid: esta tarjeta de 15€ es perfecta para quien ya sabe exactamente lo que quiere descargar, o para regalar a alguien que maneja su Switch con soltura. También funciona muy bien como complemento, cuando un juego cuesta 17€ y ya tienes algo de saldo acumulado.

Lo que no te van a contar en la ficha del producto

El código llega por correo electrónico. Nada físico, nada que envolver. Para regalo presencial necesitas imprimirlo o enseñarlo en pantalla, que es una pequeña molestia si buscas algo con presentación. La tarjeta en sí no tiene descuento, el precio es el nominal: 15€ son 15€ de saldo.

Para mí, la utilidad real está en dos casos concretos: regalos a jugadores que ya tienen una lista de deseos en la eShop, o aprovecharla durante las rebajas de Nintendo, donde hay juegos a 7 o 9€ que de otra forma pagarías con tarjeta sin pensártelo dos veces.

Si buscas un regalo para alguien que no controla mucho la consola o prefiere los juegos físicos, aquí no. Pero si das en el clavo con el receptor, es de las cosas más agradecidas que puedes mandar.