Lo que notas nada más abrirla

La funda llega en ese rojo bastante llamativo, de los que no pasan desapercibidos. El material exterior es rígido donde tiene que serlo, con un interior acolchado que da cierta tranquilidad cuando metes la consola. No es lujo, pero tampoco parece que vaya a romperse al mes. Me recuerda a esas fundas de cámara de hace años: funcionales, sin florituras.

Lo que más me sorprendió fue el espacio interior. Tiene 26 ranuras para cartuchos, que es una barbaridad si lo piensas. Para quien tenga muchos juegos físicos de Switch 2, eso marca la diferencia. Hay también hueco específico para los Joy-Con 2 y para accesorios pequeños, así que puedes salir de casa con todo ordenado sin hacer malabares.

A quién le viene bien y a quién no

Para mí, el perfil ideal es alguien que viaja con la consola a menudo o que la lleva al trabajo, a casa de amigos, a ese viaje largo. Si tienes la Switch en casa y nunca sale de la mesita del salón, perfectamente puedes ahorrarte esto.

Mi única reserva honesta: el color rojo es divisivo. A mí me gusta, pero si eres de los discretos, puede que te chirríe. No he visto opciones de color alternativas en este modelo concreto.

A 17,49 euros, mira tú por dónde, tampoco es una decisión que quite el sueño. Por ese precio, la protección que ofrece y el orden que mete en tu bolsa justifican la compra sin necesidad de convencerte demasiado.