Lo que notas nada más usarlo

La primera vez que usé el Renova XXL fue para limpiar una salpicadura de aceite de oliva, de las generosas, en la vitrocerámica. Una sola hoja. No dos, no tres. Una. Y eso, con un rollo de cocina, es bastante decir.

El triple capa se nota en la mano: tiene cuerpo, no se deshace en cuanto toca algo húmedo. Mira tú por dónde, que eso es exactamente lo que falla en los rollos baratos de marca blanca: los usas y quedan hilachos por todas partes.

A quién le viene bien y a quién no

Si cocinas con frecuencia, tienes niños o simplemente no soportas ir arrancando hoja tras hoja para limpiar algo medianamente serio, este rollo te va a convencer. El formato XXL significa que el rollo dura más de lo esperado, y a 1,60 euros la unidad la relación con lo que recibes es bastante razonable.

Ahora bien, si en tu casa el rollo de cocina lo usas solo para secar alguna cosa puntual, perfectamente puedes quedarte con algo más básico. Aquí estás pagando por la absorción y el grosor, y si no los aprovechas, el argumento se cae.

Mi reserva honesta

El único pero que le pongo es que al ser un rollo tan grueso, no cabe en todos los portarrollos de cocina. El mío de pared lo admitió justo, justo. Antes de pedir varios, comprueba que tu soporte tiene holgura. Es un detalle tonto, pero que fastidia.