Lo que me esperaba y lo que me encontré

Los compré sin muchas expectativas. A ese precio, uno asume que vendrán blandos, que la madera crujirá rara al sacar punta, que los colores serán apagados. Pues mira tú por dónde, no fue así del todo.

La mina es firme sin ser dura. Colorea limpio sobre papel normal de cuaderno, que es donde la mayoría los va a usar. El agarre hexagonal hace su trabajo, no resbala, y la sección no es tan fina como para que se canse la mano de un niño de siete años en media hora de deberes.

Lo que sí noté: el rojo y el naranja son los más vivos, mientras que los verdes oscuros y el marrón quedan un poco justitos de saturación. No es un drama, pero si buscas intensidad en toda la gama, ahí flojean.

A quién le recomiendo esto y a quién no

Perfectamente válidos para uso escolar diario, para el cajón de casa con niños, o para manualidades sin grandes pretensiones. Si tu hijo los pierde cada dos semanas o los presta en clase y nunca vuelven, este es exactamente el lápiz que necesitas: bueno, barato, y que no duele reponerlo.

Para quien dibuja con cierta seriedad o quiere trabajar capas y mezclas, aquí se quedan cortos. La mina no está pensada para eso y se nota.

La madera reciclada es un detalle que no cambia el rendimiento, pero tampoco está de más. A este precio, el conjunto es difícil de batir para lo que promete ser.