Lo que salta a la vista nada más ponértela

La pantalla es lo primero que sorprende. Un AMOLED de 1,74 pulgadas en una pulsera es generoso, se ve con luz solar directa sin forcejear la vista. El negro del marco no ayuda a que parezca discreta, aviso, pero los colores son vivos y la información se lee de un golpe de muñeca.

Llevé una semana con ella en viaje y el GNSS integrado fue lo que más agradecí. Sin depender del móvil para registrar la ruta, la distancia salía razonablemente ajustada. No es precisión de Garmin, pero para quien sale a caminar o al tenis sin querer cargar con el teléfono, cumple bien.

Batería y seguimiento de sueño: lo que más me ha convencido

Diez días de uso real con pantalla activa a menudo. Los 21 días prometidos son con uso muy contenido, claro, pero diez ya es una diferencia notable frente a la competencia. No recuerdo haberme tenido que preocupar por el cable en todo el viaje.

El seguimiento de sueño mejorado es más detallado que en versiones anteriores. Detecta fases, apnea del sueño leve y da datos de recuperación que, perfectamente, no mirarás cada día pero ahí están cuando los necesitas.

Mi única reserva honesta: el NFC funciona solo con Xiaomi Pay, así que si esperabas pagar en el súper como con un reloj Samsung, olvídalo por ahora.

Para quien quiere una pulsera seria sin pagar precio de smartwatch, esta tiene sentido. Para quien busca pagos sin contacto amplios o una pantalla redonda, no es su sitio.