Lo que pasó un domingo en la autovía

Rueda baja, 11 de la mañana, gasolinera a 8 km. Esa escena me pasó el año pasado y desde entonces llevo un inflador en el maletero. El Ipflin llegó a mis manos hace unos meses y ha tenido ya dos pruebas reales.

Lo primero que notas al sacarlo de la caja es que pesa menos de lo que parece en foto. Compacto, con una empuñadura que no resbala. La pantalla digital marca la presión con bastante precisión, lo comprobé con el manómetro del taller y la diferencia era mínima.

Lo que funciona y lo que no tanto

La batería integrada es el punto fuerte. Sin cable al encendedor, sin depender del coche encendido. Para inflar una rueda de turismo desde cero tarda unos 4 minutos, que no es récord mundial pero tampoco desespera.

La linterna SOS es útil de noche, fíjate, más de lo que esperaba. No es un foco, pero ilumina bien la zona de trabajo.

Mi reserva honesta: el cable de la válvula es corto. En ruedas traseras de algunos coches hay que maniobrar un poco. No es un drama, pero lo digo.

¿A quién le merece la pena? A cualquiera que haga viajes largos, tenga bicicletas en casa o simplemente quiera no depender de una gasolinera. A 27€ con batería incluida, perfectamente justificado. Si solo inflas ruedas en el garaje con enchufe cerca, igual no lo necesitas.