Lo que notas nada más ponerlo

El primer verano que usé un parasol de estos, la diferencia fue inmediata. Entras al coche después de dos horas al sol y el salpicadero no está ardiendo. El volante se puede tocar sin el baile de dedos de costumbre. Este modelo mide 140 x 80 cm, así que cubre bien el parabrisas de un SUV sin quedarse corto por los lados, que es el problema clásico de los parasoles baratos.

El revestimiento de titanio refleja bastante bien la radiación, más que los plateados normales de poliéster fino. No es magia, pero la temperatura interior del habitáculo baja de forma apreciable.

Plegado y almacenamiento: sin dramas

Se pliega en dos segundos con ese giro de muñeca típico. Cabe en su funda sin pelea. Perfecto, sin más historia. Lo meto en el bolsillo lateral del maletero y ya no lo pienso hasta que lo necesito.

Lo que sí te digo con honestidad: la calidad de las varillas interiores es correcta para el precio, no esperes que dure diez años si lo usas a diario y lo doblas con prisas. Para uso habitual de temporada, aguanta bien.

A quién le merece la pena

Si tienes un SUV o un vehículo grande y buscas algo que funcione sin gastarte más de 15 euros, este parasol tiene sentido. Para un utilitario pequeño, el tamaño puede ser excesivo. Y si ya tienes uno en el coche y funciona, no tienes que cambiar nada.