Lo que nadie te cuenta antes de comprarlo
Mira, cuando vi el precio pensé que era uno de esos cacharros que llegan, decepcionan y acaban en el cajón de las vergüenzas. Doce euros y pico por un Philips. Algo falla, ¿no? Pues resulta que no falla casi nada.
Lo uso los martes y los jueves, que son mis días de tupper rápido. Pongo hasta seis huevos, ajusto la cantidad de agua según el marcador grabado en la tapa, y en menos de diez minutos tengo los huevos exactamente como me gustan: yema todavía un poco cremosa, clara firme. El pitido avisa solo. No hay que estar pendiente.
La bandeja para escalfar también funciona, aunque esa parte la uso menos. Lo que sí agradezco es el perforador integrado: ese pequeño pinchazo en la cáscara evita que se agrieten durante la cocción. Detalle tonto que marca la diferencia.
Mi reserva honesta
El plástico no transmite precisamente robustez. No es frágil, pero tampoco da sensación de que vaya a durar diez años. Para el precio que tiene, perfectamente aceptable. Eso sí, si cocinas huevos una vez al mes, no te compliques: un cazo te sale gratis.
Pero si eres de los que desayunan huevo casi a diario, o preparas tupper para varios días, esto te ahorra tiempo real y no tienes que vigilar nada. Para ese perfil, doce euros es una ganga sin trampa.