Lo que me encontré al probarlo
Tenía los asientos de tela con esa capa grisácea que se acumula sin que te des cuenta, y el salpicadero con polvo incrustado en cada rendija. Apliqué el Sisbrill 361 con un paño de microfibra, sin mojar demasiado, y fíjate: el resultado fue bastante decente. No milagroso, pero sí notablemente mejor de lo que esperaba por el precio.
El olor es neutro, casi sin fragancia, lo cual agradezco. Hay productos de limpieza de coche que dejan el habitáculo oliendo a productos químicos durante días. Este no.
Para los mosquitos del parabrisas funciona bien si los humedeces un poco antes de fregar. Si vas en seco directamente, cuesta más.
A quién le vale y a quién no
Perfectamente útil si tienes un coche de uso diario y quieres mantenerlo presentable sin complicarte la vida con cinco productos distintos. Un bote para casi todo tiene su lógica.
Si tienes tapicería de cuero de calidad o acabados especiales, yo iría con más cuidado y buscaría algo específico. El Sisbrill 361 es generalista, y eso tiene un límite.
Mi reserva honesta: la botella de 750 ml se gasta más rápido de lo que parece si lo usas en exterior también. No es un inconveniente grave a este precio, pero que conste.
Para el día a día, por menos de 7 euros, es difícil quejarse.