Lo que te entra por los ojos primero

Las aspas retráctiles son el gancho, y funcionan. Cuando están plegadas parece una lámpara de techo normalita, sin esos brazos que lo invaden todo. Lo instalé en un salón pequeño donde un ventilador clásico habría quedado agresivo, y plegado apenas se nota. Desplegado hace su trabajo. No mueve el aire como un aparato de 150 €, eso hay que decirlo, pero para una habitación de tamaño medio en verano cumple perfectamente.

El motor DC es silencioso de verdad. Nada de ese zum zum de fondo que te arruina la siesta. A velocidad baja casi no lo escuchas. Las 6 velocidades dan juego, y el mando a distancia funciona sin dramas desde el sofá.

Donde me genera más dudas

La luz LED regulable está bien, pero la temperatura de color es fría tirando a azulada. Para leer, genial. Para ambiente de noche, menos. Si eres de los que necesitan una luz cálida para relajarte, fíjate bien antes de comprarlo.

El temporizador de 2 horas es algo justo. Hay noches que uno querría ponerlo a 4 o 6 horas y olvidarse. Con 2 horas te quedas a medias en pleno agosto.

Dicho esto, a 39,90 € con motor DC, mando, luz regulable y modo invierno incluidos, la oferta es difícil de ignorar. Para una habitación de invitados, un cuarto juvenil o un salón pequeño, entra directo. Para el salón principal donde vas a pasar muchas horas, quizá merece pensarlo un poco más.