Lo que me sorprendió al sacarla de la caja

Fíjate, el primer pensamiento fue: "esto pesa más de lo que parece". No es ligera. El mango es grande, lo que al principio me pareció un inconveniente y luego agradecí bastante al hacer una crema de calabaza de esas que llevan mucho tiempo batiendo. Los 1200 W se notan: sin atasco, sin ese ruido agónico de motores que van a morir pronto.

La campana antisalpicaduras hace su trabajo, aunque con cuidado al arrancar. Si metes el pie hasta el fondo antes de darle al botón, perfectamente. Si no, pues el delantal tiene su historia que contar.

Para quién le viene bien y para quién no

Para un uso habitual de casa, sopas, batidos, salsas, esta batidora le da mil vueltas a lo que esperarías a este precio. El vaso de 800 ml es generoso y el pie XL procesa cantidad sin problema.

Ahora, la reserva honesta: no la compraría para un uso muy profesional ni para batir cosas muy duras con frecuencia. El plástico del cuerpo da lo que da. Y el selector de velocidades es sencillo, sin grandes sutilezas.

Pero para quien busca una batidora que simplemente funcione sin dramas y sin vaciar la cartera, aquí está. Por menos de 20 euros, lo que ofrece tiene bastante mérito. Para mí, el chollo está en que no te obliga a comprometer nada de lo básico.