Lo primero que notas al usarla

El peso. Para 1500 W es bastante manejable, sin esa sensación de estar sujetando un taladro. La velocidad ajustable responde bien, sin saltos bruscos entre niveles. El turbo lo usé para una crema de verduras bastante espesa y el motor ni se inmutó.

La campana antisalpicaduras es el detalle que más agradeces. Cualquiera que haya manchado la encimera entera batiendo una sopa caliente sabe de qué hablo. Con esta, el radio del desastre se reduce bastante. No desaparece del todo, pero es notablemente mejor que modelos sin campana.

El pie XL y la cuchilla de titanio

El pie más grande ayuda con cantidades generosas, sopas familiares, batidos en jarras altas. Para vasos pequeños o raciones individuales puede resultar algo aparatoso, ahí te lo digo.

La cuchilla de cuatro hojas con revestimiento de titanio suena a reclamo publicitario, pero en la práctica trituró hielo sin protestar. Para uso doméstico normal, cumple.

¿A quién le merece la pena?

A quien cocina para más de dos personas y quiere potencia real sin gastarse el doble. No es una batidora de chef profesional, perfectamente lo sé, pero para el día a día de una cocina doméstica aguanta bien.

Mi única reserva honesta: el plástico del mango no transmite una sensación de lujo. Funciona, pero si eres de los que valoran el tacto premium, quizás te chirríe un poco. Para el precio que tiene, yo no le doy mayor importancia.