Lo que me convenció para probarlo

Mira, yo era de las que limpiaba la cesta de la air fryer a mano y pensaba que el papel era un capricho. Fíjate cómo cambian las cosas. Un domingo con alitas de pollo y la cesta pringada hasta el borde me hizo buscar alternativas. Di con estos de PORTENTUM: 100 unidades cuadradas de 20-24 cm, certificación LFGB, FDA y BPA free. Precio: 5,61 euros. Hice el pedido sin pensarlo mucho.

Uso real, sin adornos

Lo primero que noté es que el papel no se arruga ni se despega cuando metes aire caliente a tope. Eso no es tan obvio como parece, porque con otros más baratos he visto cómo el papel salía volando hacia la resistencia antes de que pusiera nada encima. Aquí no pasa eso. El tamaño encaja bien en cestas estándar de entre 3,5 y 5 litros, aunque si tienes una freidora muy grande o con forma rara, mejor mide antes.

Hay una reserva que tengo que decir: no los uses en freidoras de bandeja tipo horno. No están pensados para eso y el resultado no es el mismo.

Para quién tiene sentido comprarlo

Si usas la air fryer varias veces a la semana, estas hojas te ahorran una cantidad absurda de fregoteo. Para alguien que la usa una vez al mes, perfectamente puede prescindir de ellas. Pero por lo que cuestan las 100 unidades, el precio por uso es casi ridículo. Los tengo ya en el cajón como un básico de cocina más.